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Mike DASH
LA TRAGEDIA DEL
BATAVIA. EL MOTÍN MÁS CRUEL DE LA HISTORIA
Barcelona, Editorial
Lumen, 2003
Diego TÉLLEZ
ALARCIA
“Lo miré con gran pesar: semejante bribón,
causante de tantos desastres y del derramamiento de sangre humana.
Mancillado en todos los sentidos no solo por una fechoría
abominable sino también por una herejía deplorable... y
aun así tenía intención de seguir adelante”
. La historia del naufragio y del motín del Batavia, el
orgullo de la flota mercante de la Compañía Holandesa
de las Indias Orientales, es una mezcla espeluznante entre el
thriller psicológico y el libro de historia al uso. Mike Dash,
especialista en la Historia de los Países Bajos y autor de
otros tres libros (Tulipomanía es el más destacado)
desarrolla una impresionante labor de investigación en
archivos y bibliotecas holandesas, australianas e indonesias
condensada en más de 150 páginas de notas que soportan
científicamente una narración desprovista de la
retorcida terminología del historiador y, por tanto, más
atractiva para el público no iniciado. Por si fuera poco, el
trabajo bibliográfico y la labor de archivo se dan cita en
estas páginas con el resultado de otro tipo de investigaciones
formando un conjunto verdaderamente asombroso. Dentro de este grupo
diverso de investigaciones, por ejemplo, cabe mencionarse la
exploración del pecio del Batavia y la campaña
arqueológica en los arrecifes e islas donde se refugiaron los
supervivientes, llevadas adelante por el Western Australian Maritime
Museum, el análisis forense de los restos encontrados en las
islas, realizado por el Western Australian Center for Pathology and
Medical Research de Perth o el análisis antropológico
de las tribus aborígenes que estuvieron en contacto con
náufragos holandeses y que permiten establecer la teoría
de que estos se integraron en las sociedades nativas –siendo
por tanto, los primeros colonos del continente con más de un
siglo de antelación a la Primera Flota de los ingleses-. Todo
ello sin olvidar ciencias como la sociología y la psicología
para explicar el salvaje comportamiento de los amotinados en los
meses transcurridos entre el hundimiento y el rescate.
El relato se ambienta en
el viaje de uno de los buques de la Compañía Holandesa
de las Indias Orientales hacia las “Islas de las Especias”,
iniciado en otoño de 1628 y trágicamente interrumpido
en los Abrolhos de Houtman, un grupo de arrecifes situados frente a
la costa occidental de Australia, el 4 de junio de 1629, tras
embarrancar en uno de ellos. Una interrupción producida por el
germen del motín del capitán del navío Ariaen
Jacobsz y parte de la tripulación, que habían desviado
voluntariamente al Batavia de su ruta original.
Las circunstancias del
trayecto y la descripción de los diversos elementos que
componen el contexto (los métodos de la Compañía,
los personajes protagonistas, la pugna por las Indias orientales
entre las potencias europeas, la sociedad holandesa, las
incomodidades de la navegación en la época, etc.)
sirven de preámbulo a la verdadera historia del Batavia: la
carnicería desatada por el maestre adjunto, Jeronimus
Cornelisz, uno de los amotinados, nuevo empleado de la compañía,
seguidor de las ideas de los Hermanos del Espíritu Libre. Una
vez dueño y señor de la situación entre los
supervivientes demostraría sus dotes de líder y la
perversión de su teología “libertina”,
inspirada en las ideas de Torrentius, al servicio de su oscura
personalidad de psicópata.
El resultado de tan fatal
combinación de hechos será el asesinato a sangre fría
de más de 120 personas, entre ellas mujeres y niños,
primeramente por la necesidad de economizar los escasos víveres,
una vez garantizados los suministros, por puro placer y, finalmente,
por aburrimiento.
El autor mantiene la
tensión narrativa sobre el desenlace hasta el último
momento, posiblemente de un modo un tanto artificial. En lo literario
peca por exceso o defecto en algunos pasajes, como lógicamente
se comprende en una obra que singla las procelosas aguas de la
historia novelada. El conjunto, sin embargo, merece el elogio
general. Permanece equilibrado en la mayor parte de sus capítulos
y resulta estimulante tanto para el público en general como
para el historiador, que puede encontrar en él un interesante
paradigma de cómo ofrecer sus investigaciones a una sociedad
en la que la demanda de conocimiento histórico sigue en cotas
elevadas, pero que formalmente sigue más interesada en la
forma y en el morbo de los Best Sellers que en el lenguaje técnico
del historiador académico.
Nota
del editor: Reseña aparecida el 17 de septiembre de 2003
en el portal Mundos Modernos (http://www.mundosmodernos.org).
Se publica en la revista electrónica de Historia moderna
Tiempos Modernos para normalizar su condición de
contenido científico.
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